El proyecto ‘Vermicompostaje’ permite la reducción de 10 toneladas de residuos en seis meses

El proyecto ‘Vermicompostaje doméstico’, integrado en el programa “Arona Sostenible”, impulsado por el ayuntamiento de Arona (Tenerife), ha tenido el objetivo de mejorar la gestión de residuos urbanos, donde han participado unas 40 familias y organismos de todo el municipio.

Esta iniciativa se ha desarrollado durante 6 meses, en la cual se ha conseguido reutilizar aproximadamente 10 toneladas de residuos orgánicos.

El objetivo de este proyecto ha sido darle una buena gestión a los restos orgánicos generamos en los hogares, reduciendo la cantidad de basura, y por lo tanto, contribuyendo al abaratamiento de los costes de recogida y tratamiento de la misma. Miles de residuos orgánicos no se han depositado en vertederos y han sido reconvertidos en un magnífico fertilizante.

Con este proyecto se ha conseguido mejorar la concienciación ciudadana para que la basura se convierta en materia prima, y así cumplir con la regla de las 3 erres (reducir, reutilizar y reciclar).

Vía: www.arona.org


La Universidad de Sevilla descubre un aislante del fuego hecho con conchas de moluscos

Un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla ha desarrollado un material aislante del fuego, compuesto en un 60% por conchas de moluscos.

Estas conchas, compuestas fundamentalmente por carbonatos de calcio y magnesio, son  calcinadas para eliminar la materia orgánica junto al mal olor. A continuación, se someten a una molienda y tamizado para la obtención de un granulado que posibilite su mezcla con otros aglomerantes, como el yeso y la fibra.

El material, ya homologado y patentado, ha superado con éxito todas las pruebas como garantía de industrialización y competitividad frente a otros productos habituales en el sector. La diferencia respecto a ellos es que es ecológico, pues reducirá la acumulación de conchas en los vertederos y en el fondo del mar.

Vía: El Correo de Andalucía


Los residuos de la uva se reinventan

La eliminación de los desechos de la uva blanca con la que se elaboran los vinos de Jerez suponía un problema medioambiental hasta que la empresa Skinwine, junto con la Universidad de Cádiz, han desarrollado una nueva tecnología que permite el aprovechamiento de estos residuos como materia prima para la elaboración de productos de belleza naturales.

La hollejos y la piel de uva desechados son excelentes exfoliantes, las pepitas tienen propiedades hidratantes y antioxidantes.  Además, tienen excelentes propiedades en la unificación del tono cutáneo, hiperpigmentaciones y pequeñas cicatrices.

También se aplican estos principios activos de la uva en otros tratamientos como masajes y fangos termales, indicados para dolencias como artrosis, reuma y artritis.

Vía: ECOticias


AENA pone en marcha en Barajas el plan que permite la recogida y tratamiento íntegro de residuos

Con la implantación del ‘Plan de Residuos Cero’, Barajas se ocupa, además de la recogida, almacenamiento y compactación de las más de 10.000 toneladas de RSU’s y de su posterior transporte y gestión, tarea que antes realizaba el Ayuntamiento de Madrid.

En la planta de Triaje se separan manualmente y de forma selectiva residuos reciclables como son el papel, el cartón, los envases y el vidrio. El resto, principalmente residuos orgánicos, no se deposita en un vertedero sino que es destinado a plantas de biometanización, para su transformación en compost y la utilización del gas metano generado en este proceso para la producción de energía eléctrica.

Por otro lado, se han construido más de 15 zonas de recogida selectiva, donde las empresas que operan en el aeropuerto pueden depositar sus residuos.

Los beneficios del ‘Plan Residuos Cero’ son el aumento del porcentaje de separación de residuos orgánicos, la conversión de la materia orgánica en energía y la minimización de emisiones, y la contratación de personas con discapacidad integrándolos en el mundo laboral.

Vía: ECOticias.com 


Diseñan una máquina para transformar cadáveres de animales en abono para el campo

Un equipo de investigadores de la Universidad de Valladolid ha creado el “biodigestor”, que es una especie de arcón frigorífico de grandes dimensiones y sin fondo, que transforma cadáveres de animales en compost para abonar la tierra.

El primer paso consiste en llenar el biodigestor con los cadáveres de los animales, estiércol de vaca o gallinaza y algún material como la paja, el serrín o las cáscaras de huevo. Después la máquina se programa para que el contenido tenga los parámetros apropiados de humedad y temperatura propiciando, así, un proceso aeróbico y exotérmico donde los microorganismos se comen la materia orgánica, desprenden calor y CO2, haciendo que suba la temperatura de la masa y realizándose el proceso de compostaje de forma conveniente.

El compost se obtiene así  con un procedimiento muy sencillo, que permite a los granjeros gestionar sus propios residuos de manera natural y respetuosa con el medio ambiente

Vía: EFE verde


Las ciudades españolas no reciclan el papel y los envases que marca la ley

Aún a pesar de que la legislación española plantea reciclar al menos el 60% del papel y cartón que se recoge en los contenedores, el 60% de vidrio, el 50% de los metales y el 22,5% del plástico, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Jaume I (UJI) de Castellón, sólo la recogida de vidrio supera el mínimo exigido.

Este estudio se ha basado en encuestas realizadas en ciudades españolas de más de 50.000 habitantes y los resultados reflejan, por una parte, que cada habitante genera diariamente 1,43 kg de residuos y, por la otra, que es la distancia al contenedor la que determina lo que se separa en origen de cada material. Las localidades con mayor grado de separación son las que depositan los envases a nivel de acera, es decir, a una distancia de entre 25 y 30 metros del ciudadano. El modelo en el que se recoge más volumen de envases (aunque con un porcentaje mayor de material inadecuado) es el que presenta dos contenedores a nivel de acera (resto y envases) y otros dos en área de aportación (papel-cartón y vidrio). Una tercera opción es similar, pero se sustituye el contenedor de envases por otro de materia orgánica.

Según el estudio, el sistema más eficiente es el que recoge los residuos en cinco fracciones: dos en la acera para restos y materia orgánica a nivel de acera, y otros tres (papel-cartón, vidrio, envases) en el área de aportación.

Vía: agenciasinc.es


Si reciclamos en casa, ¿por qué no lo hacemos cuando vamos de pic-nic?

Normalmente, en nuestro domicilio separamos los desperdicios en sus bolsas correspondientes; pero en el campo o en un parque todos los residuos, como norma general, van a lo que comúnmente se conoce como “la bolsa de los desperdicios”, esa bolsa donde se juntan los restos orgánicos con las latas, los papeles y plásticos de los envoltorios. Finalmente esta bolsa se arroja en la primera papelera que se encuentra.

Estos inconvenientes se podrían minimizar mucho si contamos con una “bolsa de los residuos” como ‘the waste-folder’, un cubo de la basura compacto y portátil, que fácilmente se desdobla en un dispositivo de seis compartimientos para el reciclaje.

Diseñado por  AKA architectes, esta carpeta para separar residuos se adapta a cualquier evento espontáneo: picnics, barbacoas o reuniones inesperadas.

El diseño es una especie de paquete de carpetas planas hechas de papel y cartón, que también pueden ser recicladas después de su uso.

Viene plegada para que ocupe poco espacio y, gracias a unas pestañas adhesivas, se convierte en una estrella con 6 compartimentos para clasificar la distinta basura. Una vez usadas con los residuos correspondientes, cada sección se convierte a su vez en bolsa individual con asas, con solo cortar por la línea de puntos, pudiendo llevar cada porción a su contenedor correspondiente. 

Vía: AKA architectes


GeneCo presenta un coche que funciona con “caca”

GeneCo ha presentado un prototipo de coche, versión ‘verde’ del Volkswagen Beetleun, que funciona con gas metano obtenido a partir de excremento. Dicho coche no emite olores desagradables por el escape, puede llegar a una velocidad máxima de 180 Km/h y con el tanque lleno tiene una autonomía de 400 kilómetros.

El proyecto nació gracias a la iniciativa de una planta de desechos residuales en Bristol, que buscaba dar uso al excedente de biogas que generaba día a día.

Los ingenieros de la planta Wessex Water, creadores del prototipo, estiman que los excrementos producidos al año por 70 familias pueden generar suficiente gas para que este automóvil recorra 16.000 kilómetros.

Más información en: http://www.geneco.uk.com/