La chatarra queda fuera de la ley

Unos 200 chatarreros se manifestaron ayer en el centro de Madrid en contra de la nueva ley de residuos que, según ellos, les deja sin posibilidad de ganarse la vida como vienen haciendo hasta ahora. La norma, que entró en vigor el pasado 28 de julio, otorga la titularidad de toda materia tirada en la calle al municipio, lo que dificulta el trabajo de recoger hierro y cobre de las calles para luego venderlo a las chatarreras. La ley también les obliga a estar en posesión del título de transportista de residuos no peligrosos y, según un portavoz de los afectados, “estar dado de alta en autónomos”, con los consecuentes costes en la Seguridad Social.

El portavoz de los manifestantes y presidente de la Comunidad Gitana, Lisardo Hernández, solicitó a la ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, Rosa Aguilar, “que derogue la ley”. En caso de no cumplir con sus demandas amenazó con “ir a acampar al Ministerio”.

Una portavoz del Ministerio de Medio Ambiente asegura que la intención de la ley es crear un marco legislativo para que “se cojan los residuos bien”. Destaca que está en manos de la Comunidad o del Ayuntamiento responsable decidir “quién puede gestionar residuos como la chatarra”. Según ella, si los chatarreros quieren ser gestores “tienen que hablarlo con las autoridades locales”.

Manifestacion_chatarrerosVía: ELPAÍS


La chatarra de acero y aluminio dejará de considerarse residuo

La publicación del nuevo Reglamento 333/2011, que pone fin a la consideración de la chatarra de hierro, acero y aluminio como residuo, contribuirá a reducir las cargas administrativas derivadas de la comercialización de los materiales reciclados, ya que  cuando se transporta chatarra considerada residuo como hasta ahora de una comunidad a otra tienen que estar autorizado para esa actividad en todas las comunidades en las que vas a operar.

Otra de las ventajas es que se fomentará el reciclaje al poner en situación de igualdad competitiva a las materias primas vírgenes y a las recicladas ahorrando por lo tanto costes económicos, así como de tiempo y personal.

chatarraVía: EL DIA digital.es